A vueltas con el renting, ¿sí o no?

A vueltas con el renting, ¿sí o no?

No hace demasiado tiempo, un buen amigo me comentó la idea de hacer un renting con su empresa, en concreto para poder disfrutar de los servicios de una Toyota Hilux de última generación. El único inconveniente fue que al ir a hacer el cálculo de la cuota mensual, este amigo se dio cuenta de que le rentaba más comprar una nueva. Esta breve historia con la que comienzo este artículo es para mostrar cómo algunas veces la ignorancia marca la diferencia. Vamos a hacer un pequeño estudio en concreto de este modelo, para ver por qué realmente no le mereció la pena el renting, y sí la adquisición en propiedad de esta Toyota.

Vamos a hacer números…

Toyota ofrece su pick-up en varios acabados, pero el más básico y austero para uso rural es el Gx, con climatizador manual y elevalunas eléctricos. Y ya.

Cuenta con un motor de 2.4 litros diésel que entrega 150 cv y cumple a la perfección pero sin destacar en prestaciones. Personalmente, he tenido el placer de conducir una unidad de estas, y es fiel a la tradición 4×4 de Toyota. Esta pick-up parte en esta versión de unos 26000€ con impuestos incluidos. 

Si la adquirimos mediante financiera, seguramente pagaremos unos 28000€ o más al final. Hablamos de pagar unos 540 € al mes si la financiamos a 4 años, es decir, 48 meses pagando nuestra Toyota y corriendo con todos los gastos. Además, en este caso, vamos a suponer que nosotros mismos hacemos los mantenimientos y así ahorramos algo. En total de gastos podemos poner en esos 4 años:

  • 1 Juego de Neumáticos : 800€
  • 4 Mantenimientos mecánicos anuales: 500€
  • 4 Seguros a terceros ampliados anuales: 1200€
  • 4 Impuestos de circulación: 600€

y además una avería extra fuera de garantía por unos 1000€ más.

Total coste: 28000€ + 4100€ =32100€ 

Esa es la cantidad que pagaremos por disfrutar plenamente de nuestra Toyota en 4 años, y además finalmente nos la quedamos, con lo que nuestros gastos finales se reducirían al quitar la letra de la financiación, y seguimos teniendo en nuestro poder un gran coche que aguantará otros 4 años más sin rechistar.

La otra cara de la moneda

Imaginemos que no nos convence la idea de la adquisición, y nos decantamos por la opción del renting. Toyota, en su plena sabiduría, también nos ofrece una Hilux de renting.

Una Hilux que nos ofrece un acabado algo superior con llantas de aleación, y un diferencial delantero automático. Pero que en esencia sigue siendo el mismo Toyota que pensábamos comprar. Con este renting, Toyota nos da la posibilidad de disfrutar de 48 meses y 15000 km anuales de Hilux cubierta en todos los aspectos: seguro, mantenimiento, multas… Solo falta que te incluyan una geisha con el coche. 

¿Cuánto se paga por este servicio tan completo pero limitado en tiempo y kilómetros? Pues se pagan 569€ al mes. Al terminar los 4 años puedes renovar y te ofrecen otra Hilux de ese año (si haces el renting en 2021, te ofrecerán el modelo de 2025) para seguir otros 48 meses con ella pero, eso sí, esto no es leasing, así que olvídate de quedarte con ella al final de los plazos.

Balance final

Como habréis deducido, es fácil saber por qué camino se decantó mi amigo. 

Correcto, adquirió una Toyota Hilux, con la que actualmente trabaja y no desiste en su empeño por ser una de las mejores pick-ups del mercado. Cuando pasen 4 años por ella y se quede fielmente pagada, es posible que surjan averías inesperadas, accidentes, e incluso una sustitución, pero esos 4 años eres su dueño y señor, y tú decides qué hacer o no hacer con ella.

Claramente la opción del renting en este tipo de vehículos está diseñada para grandes empresas, con esta opción se ahorra en mantenimiento y personal dedicado a este último, además de tener una inversión mucho menor en la flota que necesita. El renting en el mercado español es para ciertas carteras, pero para el usuario medio que solo precisa de un servicio y necesita un vehículo propio, no es la mejor opción.

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