Ahorro o cortocircuito

Ahorro o cortocircuito

La industria del automóvil está pasando por una época difícil: un futuro incierto, legislaciones hostiles al mundo del motor y para colmo una pandemia que ha dado de lleno en las ventas a nivel mundial. Lo cierto es que solo quedan dos caminos para el usuario de a pie, electrificarse al mismo ritmo que lo hace la industria del automóvil, o resignarse a soportar la futura normativa que se le aplicará a los vehículos de combustión. Pero la verdadera pregunta es más sencilla. 

Estamos en 2021, y todas las marcas están apostando por el paso a la electrificación, así que, ¿merece la pena tener ya un vehículo eléctrico, o un micro híbrido, o merece más la pena aguantar con nuestro coche de combustión?  

Primera opción

A continuación vamos a ver las principales diferencias en un modelo de coche común y accesible al cliente medio español, y veremos qué le puede merecer más la pena, la electricidad o la combustión. 

Vamos a centrarnos en el nuevo Volkswagen Golf 8.

La octava generación del superventas alemán apuesta fuertemente por la hibridación y por versiones enchufables sin dejar de lado las motorizaciones clásicas gasolina con los TSI, y diésel con los ya viejos conocidos TDI.

El TDI de 2 litros de cilindrada y 115 cv de potencia tiene un consumo homologado de unos teóricos 4,5 litros de combustible, mientras que su gemelo híbrido, el 1.0 eTSI con 110 cv de potencia, tiene un consumo de 5,4 litros de combustible. Hay diferencia, pero no es muy grande.

Encontramos la principal diferencia en el precio de ambas unidades: el diésel de acceso se queda en unos 29000€ aprox, sin florituras ni extras, solo con un color negro profundo efecto perla, para no parecer coche de renting. El modelo mild hybrid, para entendernos, solo se apoya con un sistema de 48v. Este sistema ayuda al motor térmico en fases de baja carga y cuando se requiere máximo rendimiento. Esta versión cuesta unos 31000€, a igualdad de condiciones de extras, equipamiento, y exactamente los mismos colores y tapicerías.

MODELOMOTORPOTENCIACONSUMOPRECIO
TDI2.0115cv4.5l29000€
eTSI1.0100cv5.4l31000€
comparativa entre diésel e híbrido enchufable

Entonces veamos el siguiente razonamiento.

Si en versión diésel me ofrecen un 2 litros con 115 cv, con un consumo muy ajustado, y con solo la complicación del sistema de adblue como futura avería, ¿qué beneficio puedo obtener al elegir la opción Mild hybrid

Pues bien, las únicas ventajas del modelo eTSI las podemos encontrar en dos puntos fuertes. El primer punto fuerte lo encontramos en el cambio de marchas, cambio automático DSG de 7 velocidades, una verdadera delicia de cambio automático, con una suavidad y una respuesta digna casi del cambio PDK de Porsche.

El segundo punto fuerte es la suavidad del motor de 1 litro eTSI, apoyado por el sistema de 48v ayudando en momentos de baja carga del motor, y cuando requerimos la máxima potencia de este pequeño motor. No olvidemos que esta versión no es un híbrido de motor de combustión apoyado por un motor eléctrico, sino que el sistema de 48v ayuda al motor térmico, no hay motor eléctrico en esta versión.

Desventajas de la segunda opción

Al elegir la segunda opción y descartar el motor diésel aderezado con múltiples sistemas anticontaminación, entramos en un mundo de sistemas eléctricos que en esta nueva generación del Golf todavía no sabemos qué resultado están dando. Podemos estar actuando como conejillo de indias en una gran guerra de modelos micro-híbridos e híbridos de verdad. 

Aparte de esto, hay que tener en cuenta que el modelo diésel es un modelo veterano, más que probado, con una caja de cambios manual con embrague, que a unas muy malas supone un cambio de embrague en 100000 km, y una vida media de más de 200000 km para el 2 litros diésel de la marca de Wolfsburgo.

Conclusión

Si queremos dar un toque de comodidad a nuestra vida cotidiana en zonas urbanas, trayectos cortos, y disfrutar de sistemas electrónicos para ayudarnos en el día a día en la conducción, elegid la versión Mild-Hybrid.

Pero si lo que buscamos es un coche para hacer kilómetros, y no os supone un suplicio cambiar de marchas manualmente, lo mejor puede ser la versión diésel.

Realmente todo es una cuestión de elección y de saber qué se necesita o qué queremos en realidad, que nadie crea que con un 1.0 de 110cv va a subir un puerto cargado a igual condición que el 2 litros de 115 cv, y tampoco esperemos la suavidad del gasolina/híbrido en el diésel, ya que la perfección todavía no ha sido alcanzada, ni siquiera por los alemanes de Volkswagen. 

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