Coches infravalorados que puedes comprar en 2022

En este momento estás viendo Coches infravalorados que puedes comprar en 2022

A veces en la vida se dan ocasiones en las que vemos cómo ciertos sujetos intentan abrirse paso en algún evento o reunión, sin más atención que la poca que le prestan sus simpatizantes, o directamente pasan desapercibidos. Incluso algunas veces estos nuevos participantes pasan sin pena y sin gloria, aun llevando todas las de ganar, u ofreciendo algo más provechoso que los que ya están dentro. En este artículo, vamos a ver tres coches que, aun siendo grandes coches, no consiguieron hacerse su merecido hueco en su respectivo segmento, o bien por estética, por no ser el momento idóneo para entrar en dicho segmento, o simplemente mala suerte, aunque este último factor es menos probable. Sin más preámbulos, vamos a estudiar en profundidad dichos modelos y por qué no han conseguido triunfar.

BMW E65 Serie 7

En el 2001, BMW lanzó su buque insignia dentro de las berlinas premium para colarse en el mercado que este tipo de coches ofrecía. Este mercado iba completamente enfocado a clientes que buscaban un coche de representación, o un coche para viajar, sin tener que caer en manos británicas con el Range Rover, o la conocida clase S de Mercedes-Benz. Alguna vez he discutido estos temas con colegas del mundo del motor, y hemos llegado a la conclusión de que le pasó algo casi como a su hermano pequeño el serie 3 compact.

También podríamos decir que la gente estaba todavía con la generación anterior del serie 7 en mente, y la estética que este nuevo E65 aportaba no terminaba de convencer. Por suerte en esta vida hay oportunidades de casi de todo, y yo he tenido la oportunidad de viajar en un buque de esta serie. Este BMW ofrece una calidad absoluta, unos acabados dignos del precio que tenía en su momento, y una carga tecnológica abrumadora. Podemos encontrar unidades por pocos miles de euros en buen estado, y desde el momento que nos sumerjamos en la carretera, podremos ver cómo transcurren los kilómetros sin acusar apenas cansancio, debido al buen trabajo de los ingenieros alemanes.

Citroën C6 

La marca del chevrón es otra muy dada a unirse a reuniones de caballeros del segmento premium. Antes de este enorme buque que hace honor al Tiburón, Citroën contaba con el XM, una especie de Xantia pero con un toque de lujo y con un tamaño más acorde a las medidas que este tipo de coche premium requiere. Lo más llamativo de Citroën es que no deja de intentar meterse en este tipo de reuniones, y lo triste es que no ofrece productos de mala calidad, pero le falta ese caché que las demás marcas han labrado a largo de su historia.

El C6 es un señor coche, una línea que recuerda a tiempos en los que la marca del chevrón hacía gala de sus suspensiones y de extras como faros adaptativos. Pero lo cierto es que con solo extras no puedes competir con los demás participantes de la reunión, y si vas a desembolsar unas cifras como los 60000€ que costaba en su momento, te lo pensarías dos veces, ya que por ese precio podrías tener una berlina alemana de prestigio más que demostrado. Quizá es el verdadero talón de Aquiles de este coche, el ser un quiero y no puedo dentro de su propio mercado. Personalmente, es un coche único, que por donde pasa todavía roba miradas, pero sobre gustos no hay nada escrito.

Mercedes Clase R (w251)

Mercedes-Benz es otra marca que a veces se ha planteado caminos alternativos para cubrir huecos en su gama de vehículos o bien improvisar nuevos conceptos como tal. La idea de Mercedes era ofrecer un coche con una carrocería tipo monovolumen, pero con un estilo más deportivo, y además con unas capacidades off-road, dignas de competir con el Audi A6 allroad. E incluso las configuraciones de motor eran variadas, desde el 280 cdi hasta el todopoderoso 6.3 AMG. Por dentro podíamos encontrar hasta siete plazas, con unos acabados muy buenos y soluciones para guardar objetos y demás.

La suspensión neumática dotaba a este monovolumen de una capacidad offroad muy buena, y la posibilidad de ciertas escapadas rurales que sus hermanos Vito y Sprinter no podían ofrecer. La verdad es que era un monovolumen premium, con unas posibilidades más que demostradas, pero en un ambiente que no era el momento ni el segmento correcto, añadiendo además una estética muy comprometida. 

Cuando una puerta se cierra se abren otras

Estos tres especímenes del segmento premium, incomprendidos, no valorados, abren a su vez un abanico de ofertas en el mercado de segunda mano digno de escudriñar, ya que estos tres modelos los podemos encontrar por menos de un tercio de lo que costaban nuevos. Eso sí, siempre comprendiendo el mantenimiento que estos coches requieren. 

Deja una respuesta