Coches versus motos: una eterna rivalidad

Coches versus motos: una eterna rivalidad

No es de extrañar que este debate siga vivo, la eterna rivalidad de los coches con las motos no se limita a las carreteras convencionales, sino que además podemos verlas dando quehacer en rallys tan pintorescos como el París Dakar, o realizando las piruetas más extremas en el freestyle

Las motos y los coches han convivido en toda la historia del mundo del motor, y que a día de hoy ofrecen unas prestaciones en cada campo que hace difícil saber cuál es más rápido y eficiente en igualdad de condiciones. Lo cierto es que aparentemente la motocicleta fue antes que el automóvil.

La primera motocicleta según datos contrastados con diferentes fuentes data de 1885, año en que Wilhelm Maybach y Gottlieb Daimler construyeron un prototipo de motocicleta con una velocidad máxima de 18 km/h. Al año siguiente se construyó el primer automóvil con motor de combustión interna por Karl Friedrich Benz en la ciudad alemana de Mannheim con el modelo Benz Patent-Motorwagen. Como podéis ver, solo hay un año de diferencia, aclarando siempre que estos datos son los más significativos, y que puede ser que algún prototipo de ambos se nos pueda escapar. 

A continuación, vamos a analizar un poco la conducción y comportamiento de ambos vehículos, y además vamos a ver los resultados que han conseguido ambos en pruebas mundiales y tiempos en circuitos a igualdad de condiciones.

Conducción

En términos de seguridad, no podemos obviar que ir en un coche es bastante más seguro que ir en motocicleta. Pero tampoco podemos olvidar que normalmente quien conduce una moto lleva los 5 sentidos puestos en la carretera, y que además esta le transmite muchas más sensaciones del estado del asfalto que el coche.

Cuando conducimos una motocicleta deportiva por una carretera, la postura de conducción normalmente nos obliga a agacharnos un poco y unirnos con ella para jugar bien con el peso y su distribución. Para aclarar algo, hablo de motocicletas con embrague en manillar y motor de combustión interna con caja de velocidades, no hablo de bañeras o lavadoras con ruedas tipo Yamaha T-Max, ese placer lo dejo para la ciudad y para hacer ruido. Para estos menesteres, con una amable Honda CBF podemos descubrir las cualidades de este tipo de vehículo. Al entrar en curva con la motocicleta sentimos como nuestros cuerpo se sale un poco de ella, apoyamos todo el peso en ella, y trazamos la curva abriéndose y cerrándose al salir de ella.

Todo este proceso además viene acompañado de una frenada con anterioridad, y una aceleración progresiva saliendo de la curva. A día de hoy las motos equipan todos los controles de conducción que queramos y es raro llevarse el susto, pero es mucho más complicado a la vez trazar y calcular todos los parámetros de esta conducción sabiendo que nuestra vida y disfrute depende de lo bien que lo hagamos.

Cada vehículo ofrece sensaciones únicas al volante, y solo quien ha conducido tanto coches como motos puede comprenderlo

En el coche todo es muy diferente. Nuestro cuerpo recae en una postura sentada, recogidos por un asiento deportivo y con las manos a la altura de los hombros. En este caso, para poder comparar con fidelidad estos vehículos, deberíamos de irnos a un vehículo con cierto talante deportivo, y nunca a un monovolumen o coche sin alma, para acabar nuestra triste vida.

Por ejemplo, podemos hablar de un Mazda MX-5, un pequeño deportivo japonés con el esquema clásico: tracción trasera y motor delantero. En este caso y compartiendo el placer del aire en el rostro, podemos describir el proceso de entrar en curva. Al igual que antes, en este caso también tendremos que abrirnos un poco antes de entrar en la curva y cerrarnos al salir. La gran diferencia, aparte de la gran diferencia de pesos y sus distribuciones, radica en el agarre en curva y posibles comportamientos de los dos.

El MX-5 derrapará del eje trasero, y con un poco de contravolante corregiremos el rumbo, y no acabaremos en la cuneta. Pero la moto, la Honda en este caso, es harina de otro costal, y tenemos varios escenarios, que van desde salirnos de la calzada hasta derrapar por exceso de acelerador y salir volando de la motocicleta como si ella misma nos escupiera. 

Circuitos y tiempos

Entonces sacamos en claro lo siguiente, y además vamos a verlo en tiempos:

Las motos son menos seguras pero en general más rápidas, siempre que se tenga experiencia. Su paso por curva es peor, pero aceleran y frenan mucho mejor que los coches.

Como muestra, esto es lo que ocurrió en el Rally Dakar de este año:

EVENTOVEHÍCULOCONDUCTORTIEMPO
Rally Dakar 2020Monster Energy Honda Team 2020Ricky Brabec40h 02′ 36”
Rally Dakar 2020Bahrain JCW X-Raid Team Carlos Sainz / Lucas Cruz42h 59′ 17″
En este caso, Ricky Brabec con su moto hizo mejor tiempo que Carlos Sainz y Lucas Cruz, superándolos por casi 3 horas de diferencia
EVENTOVEHÍCULOTIEMPO
Circuito de NürburgringYamaha YZF – R1 20157′ 25″
Circuito de NürburgringPorsche 911 GT2 RS MR 20196′ 40″
En cambio, en este afamado circuito alemán vemos cómo se impone el coche

Cada uno tiene sus encantos y sus peligros, de hecho hay más accidentes de coche que de moto pero obviamente se debe a una pura estadística. Lo que está claro es que cada uno es diferente, y ofrece sensaciones y utilidades distintas. Yo animo a probar y disfrutar de los dos vehículos. A mí me encantan ambos, y no me desharía de ninguno de ellos en favor del otro.

¿Y vosotros, sois más de coche o de moto?

¡Espero vuestros comentarios!

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