Cómo preparar tu coche para el invierno: segunda parte

En este momento estás viendo Cómo preparar tu coche para el invierno: segunda parte

Continuamos con la saga de temporada de invierno. En esta segunda parte, veremos con detenimiento algunos elementos básicos que a veces pueden pasar inadvertidos y causarnos algún dolor de cabeza en invierno. No olvidemos que, algunas veces, los elementos más insignificantes o mundanos son los que pueden causarnos algún problema inesperado y convertirse en un auténtico engorro. También es cierto que otros elementos mecánicos más complejos pueden escapar a nuestro conocimiento básico de mecánica, y es entonces cuando tenemos que consultar a un profesional. Como todos los inviernos, este invierno se presenta frío y seco, con escasas precipitaciones y fuertes cambios meteorológicos. Veamos pues los siguientes elementos a revisar para que este invierno made in Spain no nos coja con la guardia baja.

Sistema de iluminación

La iluminación de nuestro coche es básica. Los faros delanteros nos sirven no solo para ser vistos, sino también para poder ver nosotros cualquier obstáculo en la carretera. Los faros traseros son pequeños y solo la marcha atrás puede tener la capacidad de iluminar hasta a un metro de distancia, con lo cual estos solo sirven realmente para ser vistos. 

Bien, llegados a este punto, unos faros delanteros en mal estado, como puede ser la laca del mismo faro, o bien la falta de algún elemento de iluminación, o incluso una mala regulación de estos, puede desencadenar una situación peligrosa en la que nos veamos metidos de lleno y no sepamos cómo actuar, ya que no vemos la carretera. La segunda opción es peor: si nos vemos envueltos en una frenada de emergencia, y el conductor del coche o vehículo que sea no nos ve, podemos estar expuestos a una colisión múltiple en cadena, y todo por una mísera bombilla de 2€. 

La iluminación es muy importante: revisar bien cada faro delantero, comprobar de frente a una pared de noche que ambos faros están regulados correctamente. Por unos 30€, un profesional puede pulir y lacar de nuevo los faros delanteros, volviendo a dejarlos funcionales. Con respecto a la parte trasera, hacemos bien usando la luz antiniebla, ya que no solo es obligatoria, sino que además puede ser la diferencia entre que nos vean o no.

Cerraduras

Invisibles a ojos inexpertos, son las gran olvidadas, pero las cerraduras son otro punto a revisar ante el frío. Las cerraduras de los coches existen desde los primeros coches de caballos. Hemos pasado de resortes y manivelas a complicadas alarmas que iban conectadas a los intermitentes, y además tenían un pequeño led en el salpicadero que avisaba a los posibles cacos de que estaba armada. A día de hoy, prescindimos de complicados sistemas de alarmas, pues todo está integrado en la interfaz del coche, y además algunos ya no necesitan ni la llave ni pulsar un botón para abrirse.

Hay algo que sigue siendo necesario, y, por mucho que evolucionen los coches, es un elemento que está expuesto al frío y a las inclemencias meteorológicas. Las pequeñas hendiduras que tienen las puertas de nuestros coches, ocultan un pequeño resorte muy resistente, accionado electrónicamente, que es el encargado de liberar el pestillo y permitirnos abrir las puertas. Este sistema de cierre recibe humedad, calor, frío, y a veces incluso algún obstáculo, como el cinturón de seguridad que se interpone en su trayectoria. Para que no nos encontremos nunca una puerta bloqueada porque este sistema se ha quedado congelado, debemos limpiarlo con un pequeño cepillo de dientes, y aplicar una leve rociada de aceite multiusos, en cada puerta a ser posible. No solo evitamos encontrarnos puertas bloqueadas, además alargamos la vida útil de estos básicos pero necesarios elementos.

Calentadores

Esta parte es mi favorita. No sabéis la cantidad de personas que conozco que sabe que debe esperar a que se apague la luz del cuadro que simboliza el precalentamiento en los diésel, sí, esa luz en forma de muelle horizontal. Pero la mayoría lo que no sabe es lo que simboliza esa luz. Pues bien, esa luz simboliza la actuación de las bujías de precalentamiento o incandescencia, que se encuentran enroscadas en la culata de nuestros motores diésel, y ayudan no solo a arrancar en frío, sino que siguen funcionando durante cierto tiempo en las combustiones posteriores.

Estas bujías son unas resistencias que se ponen al rojo vivo y, como todo elemento, tienen un ciclo de vida. Estas bujías dan sus primeros síntomas de desgaste en cualquier mañana de entretiempo más fría de lo normal, al coche le cuesta arrancar y además expulsa un humo de un color blanquecino. El siguiente paso es que no arranque nada bien, o no lo consiga en pleno invierno. Cada bujía suele costar alrededor de los 20€, y son fáciles de cambiar. No recomiendo cambiar solo una, es mejor cambiarlas todas, de esa forma os aseguráis unos años buenos de arranque en frío, y evitáis la misma operación cada vez que una de ellas muera.

Tecnología del siglo XX

Algunos modelos de coches alemanes ya incorporaban cerraduras con calentamiento mediante resistencias eléctricas, de manera que el problema antes comentado no existía para tales modelos premium.

Deja una respuesta