Comprar un híbrido de segunda mano

Comprar un híbrido de segunda mano

Hace unos días, mientras tomaba una cerveza con unos amigos, vi en la calle un taxi con el maletero abierto. Se trataba de un Toyota Prius Plus, un híbrido muy común en el gremio.

El taxista tenía el maletero abierto porque un Mercedes E de los noventa le estaba dando energía a la batería de servicio.

Como no pude evitarlo, me acerqué y le pregunté al taxista inocentemente qué le pasaba. Para mi sorpresa, el hombre me explicó lo siguiente: este Toyota tiene un problema, y es que si la batería de servicio como la de cualquier coche normal se queda frita, el coche no es capaz de circular, ni siquiera en modo gasolina, o mejor dicho, usando solamente el motor  de combustión.

No me lo podía creer.

Un coche de este año, que presume de no contaminar, de hacer un gasto de combustible ridículo, y no es capaz de circular si la batería del motor de combustión se queda sin carga. Esta pequeña anécdota me lleva a pensar y a escribir lo que mucha gente se estará preguntando a estas alturas, ¿qué averías puede tener un híbrido?, y es más, ¿es recomendable comprar uno de segunda mano? Debemos analizar esto en profundidad, debido a que el movimiento de estos coches es casi imparable, y mucha gente lo necesitará para su vida cotidiana y su uso en zonas restringidas. 

A continuación vamos a ver las averías más comunes, y si de verdad merece la pena el desembolso. 

Problemas con el cableado eléctrico

Es obvio que a mayor demanda de electricidad, mayor debe ser la sección del cableado por donde circule. Y esto es debido a que los cables pueden calentarse y degradarse rápidamente. Cuando un cable se calienta continuamente, empieza a perder sus propiedades, tanto para hacer circular la electricidad como también la protección que lo recubre. 

Una de las famosas electrolineras, a las que debemos ir acostumbrándonos

Realmente lo peligroso y caro de esta avería es que al hacer un corto circuito y al no circular bien la electricidad por dichos cables podemos dañar gravemente los acumuladores de energía, y sustituirlos es un buen desembolso. Por otra parte, cambiar el cableado es complicado, y puede ser que no sea caro el cable en sí, pero la mano de obra de cualquier taller para reparar dicha avería será cara. 

Pudiera darse el caso de encontrar una zona localizada de los cables, en la que el movimiento del coche está haciendo rozar estos, y como consecuencia el desgaste de la funda protectora y su rotura. Podéis evitar este rozamiento utilizando un spray en polvo seco en la zona de rozamiento, de esta forma alargareis la vida de dichos cables.

Caja de cambios

Puede que parezca que los híbridos tienen una caja de cambios de lo más normal, dentro de las cajas de cambio automáticas, pero no es así. Vamos a explicar brevemente el funcionamiento básico de estas. Podríamos decir que esta caja de cambios actúa como un generador cuando reducimos la velocidad.

Esta caja de cambios tiene la particularidad de regenerar energía

No obstante, existe la falsa creencia de que son las ruedas o los frenos los que hacen esta regeneración. La caja de cambios también soporta toda la fuerza y esfuerzo de mover el coche, lo que no es poca cosa, pues estos coches no son lo que se dice ligeros. El problema viene de una pieza que actúa haciendo el cambio entre retener y generar electricidad, y a su vez acelerar y dar toda la fuerza a las poleas que varían el giro de las ruedas según demanda del conductor. 

Esta pieza tiene el nombre de transeje, y necesita un mantenimiento del líquido que la lubrica, sustituyendo este según lo recomiende el fabricante. Es la avería más cara que puedes tener, seguida de cerca por la sustitución de las baterías acumuladoras.

Baterías

Las baterías de un híbrido normal como un Toyota Prius o alguno de sus competidores más comunes suelen tener una vida de entre 5 y 10 años, aunque depende mucho del modelo y de las condiciones de refrigeración de dichas baterías.

Una estación de carga de Tesla, la empresa más valiosa de su sector

Cuanto menor sea el calentamiento de estas baterías, menor será su índice de degradación al año, que suele rondar el 2,3%. Es importante vigilar la refrigeración de estas, ya que una batería dañada puede tener reparación de las celdas, pero no será barato. Y si es sustitución completa, puede llegar a los 1800€.

Conclusión

Sinceramente, no creo que sea una mala opción comprar un híbrido de segunda mano, pero veo fundamental que tenga el libro de revisiones sellado, o por lo menos un seguimiento de estos tres puntos flacos que hemos visto anteriormente, que pueden generar una buena avería. No todos los híbridos parecen sacados de Pokémon, hay algunos que pueden pasar como coches normales. 

Por ejemplo, el Golf GTE, el Honda CR-Z o el Lexus CT pueden pasar como coches normales, e incluso pueden llegar a ser bonitos. Sería una opción muy válida al turbodiésel, que infesta las carreteras de humo negro, y también tiene averías muy costosas en algunos casos. Además, yo animo a la gente a hacer medias de consumo al año, compararla con el híbrido y sus posibles averías, y ver qué merece más la pena. 

No compensa tener un diésel si haces menos de 20000 km al año, y pensad que si haces mucha ciudad o trayectos cortos interurbanos, podéis circular en modo eléctrico entre semana y el fin de semana sacar un buen coche de gasolina y disfrutar de su conducción.

¿Qué opináis vosotros de los híbridos?¿Los habéis probado?

Os leo en los comentarios.

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