Cuñados y demás profesionales de nada

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En este breve pero intenso artículo quiero hacer mención especial de los grandes profesionales del mundo del motor. Esos profesionales que se van haciendo y curtiendo con el tiempo y con leyendas de reparaciones mágicas, conocimientos de motores secretos, e ingeniería que ni siquiera las propias marcas conocen. 

El amigo del amigo

Quién no tiene un buen amigo o conocido el cual tiene otro amigo que resulta ser el prodigioso oráculo del mundo del motor. Pongámonos en situación: barra de bar, terminado el día de trabajo, te estás tomando una bien merecida cerveza con los compañeros o amigos para relajar un poco el cuerpo. A continuación sale el tema más quemado después de la política, el tema de los coches, tema que engloba pagos de letras, historias de llegadas a casa sin acordarse cómo, y cómo no, las reparaciones. En este momento tu explicas cómo se te averió el coche y la reparación que te realizaron. Amablemente, uno de tus compinches de barra seguro que se interesará por la conversación, y te dirá la frase mágica:

“Tengo un amigo que conoce a un amigo que le pasó igual que a ti y le salió súper barato”.

¿Recordáis el juego del teléfono escacharrado, en el que teníais que ir transmitiendo un mensaje de persona a persona, y finalmente se comprobaba si el mensaje seguía igual que el original?

Pues esto del amigo del amigo es lo mismo, todo la historia que te cuenten va cambiando, cada vez la reparación fue o más barata o más cara, o más simple o muchísimo más complicada que la tuya, pero en ningún caso se parecerá ni un poco a la realidad. Tu nunca vas a llevar la razón en la conversación y obviamente te han engañado, porque al amigo del amigo le salió mucho mejor. 

No os preocupéis, no será ni la primera ni la última vez que deis con estos gurús, haced caso de vuestro mecánico de confianza y haced oídos sordos de reparaciones mágicas y absurdas, que han ido cambiando de versión según han ido pasando por bares y reuniones.

El vecino habilidoso

Este caso también es muy común. Tenemos el típico vecino que es un manitas y os ha hecho cuatro chapuzas en la casa y quiere atreverse con algo más.

Con vuestro coche, por qué no.

No nos equivoquemos, no tiene nada que ver montar un mueble de IKEA con este querido vecino, con por ejemplo desmontar y limpiar la EGR de vuestro coche. Tan simple como un cambio de aceite mal hecho, puede ocasionarnos graves averías en nuestro pobre coche. 

Esto no quiere decir que no haya buena voluntad por parte de este manitas, pero hay que ser realistas y no meterse en camisa de once varas. Tan sólo imaginad lo siguiente: estáis tu querido vecino manitas y tú desmontando la admisión de vuestro coche porque queréis limpiarla, y según él, eso es pan comido.

Puede pasar de todo: desde que partáis la junta al quitar la admisión, paséis la cabeza de un tornillo, hasta que un tornillo u otro elemento caiga dentro de un cilindro. Os garantizo que si pasa esto, la buena voluntad de vuestro vecino no llegará a salvaros de la gran factura del taller para enmendar la catástrofe que habéis liado. Volvemos a lo mismo, la mecánica a los mecánicos y las chapucillas a los chapucillas.

El cuñado que todo lo sabe

Es bastante bueno llevarse bien con la familia, no siempre es así, pero cuando sale bien pues gusta poder echar mano de gente competente dentro de esta. Supongamos que estamos en la ardua tarea de buscar coche nuevo o de ocasión.

¿Quién mejor que nuestro querido cuñado? Total, ha tenido nosecuántos coches y además conoce un montón la mecánica y a muchos compraventa. Seguro que sabe lo que hace.

Pues bien, esta maniobra de búsqueda y apoyo no solo puede salir mal en el aspecto de que nos metan un gol y nos vendan un buen trasto, si no que además lo que puede desencadenar es una grave pelea familiar, ya que el maravilloso cuñado nos aconsejó y nos iluminó el camino para que compráramos dicho trasto. 

Estas consecuencias imprevistas recaen y resienten las ya delicadas relaciones entre cuñados y nuestra pareja. Conozco casos en los que el cuñado ha aconsejado la compra de verdaderos trastos con ruedas, y solo porque a él le ha dado buena espina, y a lo mejor tu ni siquiera querías ese coche. Buscad coche con gente profesional de verdad y tomad todas las precauciones que se puedan tomar antes de hacer la compra.

Conclusión

Estos profesionales se presupone que no hacen nada con mala intención, pero por no quedar mal con ellos, y no dejar las cosas en manos de gente que de verdad entienda del tema, la podemos liar bastante bien, y no os equivoquéis, la factura final la vais a pagar vosotros, no ellos.

Y ahora contadme, ¿tenéis la suerte de tener un cuñado así? ¡Espero vuestros comentarios!

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