El misterio del descapotable en España

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Vivimos en uno de los países más bonitos de Europa, con unos paisajes y carreteras dignas de las mejores películas de Hollywood. Pero hay que hacerse la siguiente pregunta, ¿por qué no se ven descapotables en la proporción que se debería?

Quiero decir, ¿dónde mejor que aquí, uno de los países con más horas de sol al año de toda Europa, para tener un descapotable?¿Tengo razón o no?

Y sin embargo, hablamos de que por cada 20 coches normales, es decir, turismos, compactos, SUV y demás, vemos 1 ó 2 descapotables. Esto es, 1 de cada 10 es descapotable (con suerte y dependiendo de la provincia).

¿Por qué?

El motivo fundamental de esta proporción tan baja es sencillo, o por lo menos lo creo así. El motivo es la absoluta falta de información e instrucciones claras sobre el mantenimiento de estos coches. No es lo mismo un descapotable de lona que uno de techo rígido.

Otro de los motivos es, desgraciadamente, el mal estado de componentes básicos en unidades de segunda mano. Componentes como gomas que aseguran la estanqueidad del habitáculo, agujeros en la lona o deficiencias en el sistema hidráulico que cierra y abre dicho techo. 

Hay modelos más delicados que otros, y está claro que el techo rígido ofrece más seguridad en caso de accidente y en caso de que el coche duerma o se estacione en la vía pública. Es una verdadera pena como se desaprovecha el buen tiempo del que gozamos en España. Hay carreteras secundarias realmente maravillosas en las que podemos disfrutar de este tipo de coche. 

En este artículo, vamos a ver unos cuantos consejos de compra y revisión de los mecanismos de este tipo de coche, y sugeriré algunos de los modelos asequibles y apetecibles para quien quiera disfrutar de la carretera sintiendo el viento en la cara. 

Vamos allá.

A la hora de comprar este tipo de coche hay que tener ciertas nociones de lo que estamos comprando.

Lo primero de todo, revisar el sistema de cierre y apertura del techo. Debemos observar que no se oigan crujidos raros, y por supuesto que cierre bien con la parte frontal del parabrisas. Nuestra seguridad y la de los que nos rodean depende de ello. Normalmente, los modelos más nuevos avisan acústica y visualmente del correcto cierre del techo.

Mi primera sugerencia: Mazda MX-5. Un coche fiable, divertido por su tracción trasera y posiblemente será un clásico en poco tiempo. 

Pero imaginaos la sorpresa al circular a 100km/h por una carretera de la costa, si de repente se abre el techo en forma de paracaídas y sale volando. Si tenéis la mala suerte de padecer de esta avería, no os lo toméis a broma, podéis sufrir un grave accidente.

Recomiendo engrasar con grasa en spray el mecanismo de cierre del techo. Tanto si es manual como si es eléctrico. Puede ser una avería sencilla, o puede ser un verdadero problema si intentamos cerrar y se rompe al no poder hacerlo con facilidad.

Lo segundo a tener en cuenta son las gomas que hacen que no entre el agua ni por puertas ni por cristales, que tienen tendencia a pasarse. Estas gomas evitan desagradables silbidos y filtraciones de agua los días de lluvia y en zonas de alta humedad. La manera de comprobar esta avería es muy sencilla. Metemos el coche en un túnel de lavado a presión, un túnel manual, orientando la manguera a presión en dirección a las juntas donde están estas gomas. Donde observamos gotitas en el interior, tenemos el problema. Este problema no tiene más solución que sustituir dichas gomas. Es una avería cara, más por la mano de obra que por el material.

Segunda sugerencia: este modelo ofrece motores muy competitivos en consumos y potencia, 4 plazas de verdad, y una estética atemporal.

La buena noticia es que hay manera de evitarla. Se comercializan productos especialmente diseñados para el tratamiento de estas gomas que previenen que se pasen y pierdan la efectividad, dejando entrar silbidos molestos y agua.

Prestad especial atención a coches del sur del país, ya que son más propensos a que se degraden dichas gomas por el sol. Si muestran signos de haber vivido a la intemperie, es muy probable que sufran de este mal. También hay que tener mucho cuidado, y no confundir falta de estanqueidad con un problema de carrocería. Esto quiere decir que si por ejemplo, el coche ha tenido una colisión, es probable que entre agua al estar descuadrado.

Lo último es comprobar el mecanismo del techo y el propio techo. En un coche de este tipo con el techo de lona, es muy fácil ver el desgaste y desperfectos que tenga. El problema es que las reparaciones de este tipo de techo de lona son caras y no siempre salen bien, con lo cual es casi seguro que tendréis que cambiar la lona entera, y es una avería muy costosa y complicada.

Este pequeño roadster de techo de lona hace referencia a los modelos antiguos de los años 30 de BMW. Gran calidad y precios al alza.

Otro matiz a tener en cuenta es que si es automático lo más probable es que tenga un mecanismo accionado por un motor eléctrico y un mecanismo hidráulico, o por varillas. El motor en sí de este sistema puede ser una pieza cara, pero lo peor sería tener una avería en el varillaje del techo o en el sistema hidráulico de este.

Para comprobar esto hay que averiguar mediante información técnica de la casa oficial o en talleres especialistas el tiempo y actuación de este sistema. Si el techo se debería de cerrar o abrir en 30 segundos, no es normal que lo haga a tirones, o que lo haga en 1 minuto.

En definitiva, este tipo de coche solo se disfruta de verdad cuando lo tienes.

Ofrece sensaciones que la gente ignora.

Turno para vosotros, ¿qué opináis de este tipo de coche?¿Os gustaría tener uno?

¡Espero vuestros comentarios!

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