El roce hace el cariño

En este momento estás viendo El roce hace el cariño

Desde nuestro punto de vista, y siendo humildes, nuestros coches son fieles compañeros que nos acompañan en nuestro día a día y en algunos viajes y eventos. Lo cierto es que, algunas veces, necesitamos el ojo crítico de un cirujano, o mejor dicho de un mecánico.

Vamos a ver las diferentes causas por las que podemos plantearnos dejar a nuestro querido compañero en manos del desguace, y cuándo dedicar una cantidad de dinero para salvarlo de ese destino cruel. Esta situación se da más a menudo de lo que parece, ya que el parque móvil español es muy veterano (palabra educada para decir viejo), y tendemos a buscar la manera de arreglar coches que ya hace tiempo que les toca la jubilación.

La cuenta es, en principio, bien simple: valor del coche comparado con valor de la avería, y este último ponderado con el apego que se le tenga. Objetivamente, no debemos de tenerle ningún apego a máquinas sin vida alguna, pero como bien dice el refrán, el roce hace el cariño. 

Dentro de los diferentes perfiles de conductores que hay, tenemos que tener claro que al igual que nosotros, amantes de los coches, nos pensamos dos veces e incluso toda la noche, el deshacernos de nuestros viejos compañeros, otros no se lo plantean dos veces y deciden darles pasaporte a la primera de cambio. A veces, este primer perfil de personas favorece a los segundos, ya que brindan la oportunidad de darle una nueva vida, o empezar un proyecto de restauración.

Ojo, no quiero ni pensar en las veces que esos rescates salen más caros que dos coches juntos, pero siempre hay maneras de presupuestar y comparar precios de piezas y presupuestos de reparación. Mi consejo es que antes de guiarnos del todo por el corazón, abráis un proyecto ficticio, comparéis coches, veáis en foros de qué peca ese modelo, miréis bien vuestro presupuesto, y decidáis si de verdad merece la pena el rescate.

Sin más dilaciones, vamos a ver algunas de las averías y causantes de estas situaciones.

Kit de embrague/volante motor (Bimasa)

Es sorprendente la cantidad de coches con cambio manual que incorporan este tipo de volante motor. Coches incluso del 99 o antes ya utilizaban esta tecnología para amortiguar las vibraciones de los motores en sus diferentes ciclos. Es curioso como esta avería puede llegar a mandar coches que no están mal a ventas por cuatro duros, o directos al desguace en caso de que se acompañe con alguna otra avería que multiplique el coste de la reparación. 

El volante bimasa no es otra cosa que un volante motor, que en vez de ser macizo completamente, está formado por un compuesto de muelles y piezas que absorben las vibraciones del motor. Al romperse, se generan holguras y vibraciones que pasan al habitáculo. Es posible que incluso antes de romperse se empiece a escuchar un sonido grave parecido al cojinete de empuje. Es una avería que dependiendo del modelo, de la mano de obra y del kit de embrague que montemos, se puede montar fácilmente en 1200€.

Bomba de combustible (diésel)

Temible para algunos usuarios, y un caramelo dulce para aquellos que saben manipularla. La bomba de combustible de un diésel aguanta presiones bastante altas, y una vez rota los síntomas pueden ser varios. En este tipo de avería hay que localizar la bomba, ver qué tipo de bomba es, y luego comprobar si se puede reparar o es mejor directamente sustituirla.

Personalmente mi consejo es el siguiente: id a un bombero, presupuesto en mano, pensadlo fríamente y decidid. 

Si sois manitas podéis incluso sacarla vosotros, pero cuidado porque puede salir más caro el collar que el perro. No recomiendo bombas de desguace, las bombas se resecan y las juntas tóricas pierden combustible. Si decidís arreglar esta avería, recomiendo buscar una bomba reacondicionada, o reacondicionar la vuestra. Contar con un presupuesto desde los 400€ hasta los 1000€.

Culata

Esto son ya palabras mayores.

Esta avería, junto con otras, es la causante de la muerte de muchos coches. La culata contiene las válvulas de escape y admisión, y es una pieza de precisión. Lo más normal de un coche con esta avería, y ciertos kilómetros y años encima, es que vaya al desguace de cabeza. Sin embargo, es una avería que una vez reparada como dios manda, puede hacer que el coche vuelva a hacer muchos muchos kilómetros. 

Como truco o recomendación, mirar muy bien los tapones del bloque motor, algunas veces se pican y sueltan un chorro finísimo de anticongelante, dando a entender que la culata o la junta de esta, puede estar dañada, cuando en realidad la avería es mucho más simple y considerablemente mucho más barata.

Cariño sí, ruina no

Tristemente, he vivido esta situación varias veces, y es difícil deshacerse de un coche que apreciamos o estamos reparando, pero debemos ser objetivos y mirar por nuestro bolsillo.

Deja una respuesta