Electric lag: el contraataque de la combustión

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A día de hoy se pueden contar con los dedos de una mano los modelos de gama media que se pueden comprar con motores atmosféricos, es decir, sin turbo. Lo cierto es que no tiene ya mucho sentido comprar modelos atmosféricos en pleno 2021, pues se ha demostrado durante décadas que la tecnología turbo vino para quedarse. 

Si comparamos las prestaciones de un modelo atmosférico con un modelo turbo a igualdad de condiciones, claramente el modelo turbo saldrá beneficiado. Hace más de veinte años podíamos encontrar modelos de coche como la clase E de Mercedes-Benz, con opciones de motorizaciones atmosféricas, como el 290 y 300d , motores de 5 cilindros en línea inacabables, o más aún, sus antepasados de 6 cilindros en línea de la carrocería w124.

La diferencia entre sus variantes turbo y atmosféricas era significativa, y lo cierto es que con un mantenimiento correcto estos motores apenas se diferenciaban en la cuestión de engullir kilómetros. A día de hoy, ya no quedan estas opciones y ,como es natural, todo avanza a ritmos vertiginosos, y hoy vamos a hablar de algo muy importante en la lucha contra la electrificación, el turbo eléctrico de Garrett, que podría ser uno de los futuros pilares de la combustión interna, y además darle cierta ventaja en ventas.

Garrett…

Esta empresa, fundada por John C.Garrett en California, es muy responsable del baby boom de la era turbo. Desde que nació en 1936, su principal actividad era la industria aeroespacial, pero en la década de los 50 se crea una división especializada en el sector de la automoción. El Caterpillar D9 incorporó el turbo T15 de esta marca, siendo el primer vehículo industrial en EE.UU en incorporar esta tecnología.

Garrett pertenece a la internacional Honeywell, y también es responsable de los famosos TGV, la tecnología de geometría variable de los turbos de hoy en día.

… y su turbo eléctrico

Para que este tema no resulte demasiado engorroso, voy a intentar explicarlo en términos que podamos digerir sin tener que hacer un esquema. Lo primero es entender cómo funciona un turbo convencional: los gases de escape mueven una turbina, esta turbina gira solidaria con un compresor de aire, este mete aire a presión en las cámaras de combustión. 

Hasta aquí nada nuevo.

El problema es el siguiente: como para que el turbo se mueva necesita gases de escape a alta presión, hay que alcanzar unas revoluciones mínimas para conseguir esa presión, con lo cual, tenemos lo que llamamos el turbo lag, o para entendernos mejor, la zona del cuentavueltas que no hay turbo, o que está empezando a actuar.

La conocida marca Valeo, inmersa en muchísimos componentes de coches, ya tenía sus propios compresores eléctricos montados en coches como el Audi SQ7, ayudando a lanzar los turbos mecánicos a sus debidas revoluciones. Pero realmente no es igual a lo que Garrett ofrece, es solo algo parecido, pero no el mismo concepto.

Garrett quiere revolucionar este mercado tan apretado a base de downsizing e hibridaciones, aprovechando la tecnología híbrida. 

¿Cómo? El nuevo turbo eléctrico de Garrett es un turbo normal, solo que con un motor/generador eléctrico incorporado. 

¿Qué conseguimos con este motor/generador? Eliminar el famoso turbo lag. El motor eléctrico alimentado por el sistema híbrido actúa sobre la turbina de dos formas, haciéndola girar y ayudando a los gases de escape, y a su vez aprovechando energía cinética de su propio movimiento cuando gira en fase de deceleración, generando electricidad que va de vuelta a las baterías. De esta forma se elimina el turbo lag y se recoge energía que antes se perdía, en forma de calor y movimiento residual.

El apartado más interesante de este turbo eléctrico de Garrett no es solo la posibilidad de bajar más aún las emisiones de los coches, es el golpe que pueden llegar a recibir los eléctricos con respecto a híbridos con esta tecnología, y además las múltiples posibilidades de potenciación que ofrecerán estos turbos, ya que dependen de una unidad que los controla, y podremos acceder a ella, eligiendo presiones y revoluciones de actuación de este elemento.

Los que leéis algún artículo de este blog, sabréis de sobra mi postura con respecto a los eléctricos, por eso este tipo de tecnologías arrojan luz en el mundo de la combustión interna, que rezo porque nunca se acabe.

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