Gasolina low cost, ¿sí o no?

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Como todo en esta vida, hay artículos premium y artículos low cost, e incluso podemos encontrarlos en los artículos de primera necesidad, como la gasolina o el diésel, que alimenta nuestros vehículo. Este debate o, mejor dicho, conversación de bar, es típica entre dos bandos bien conocidos, el bando que defiende que los combustibles low cost son de la misma calidad y utilidad, y el bando que opina que lo barato sale caro, y que el dinero del mezquino anda dos veces el camino. 

Personalmente, soy de esta segunda opinión, ya que en la vida solo se aprende a base de ensayo y error, y más vale pecar si se puede de exceso de calidad, que romper por falta de esta. Este artículo va dedicado a este tema por completo, quiero investigar aditivos, efectos de la falta o exceso de estos, y si de verdad merece la pena rechazar marcas de primera como Repsol o CEPSA, y dejarnos en manos de otras que las conoce el dueño y los primos de este.

Un gran río con muchos afluentes…

Podríamos decir que los carburantes en nuestro país son todos iguales dentro del mismo río por el que llegan, en el que hay un estándar de calidad establecido, que una vez dividido en los diferentes afluentes empieza a variar.

Esta calidad viene determinada por los diferentes aditivos que se usan para enriquecer o mejorar el combustible, de esta forma, podemos encontrar combustibles que teóricamente prometen mejorar la combustión y cuidar más un motor, y combustibles que realmente no se sabe si están aditivados. 

Lo curioso es que realmente hay cierta lógica en el tema de los aditivos, a un motor no le sienta nada de bien un combustible difícil de quemar, tanto como a nosotros una cena del Burger King bien completa. Si eso lo multiplicamos por 15 años, es fácil saber el resultado: el coche sufrirá obstrucciones en partes vitales, nuestro equivalente de ir al otro barrio.

También es muy probable que en un combustible sin aditivos, alguno sea demasiado seco y con el tiempo puede ser que esa sequedad pase a juntas tóricas y válvulas, acrecentando la probabilidad de romper componentes que estén en contacto directo con dicho motor.

Resumiendo, las marcas premium juegan con estos aditivos, sus mezclas y sus resultados dependen de la marca. Ojo, por experiencia algunas mezclas sientan mejor que otras según el coche que utilicemos. Las marcas low cost no utilizan estos aditivos, con lo que abaratan el precio final del litro, pero tampoco ayudan a nuestro motor a vivir más tiempo.

Limpiezas y otros factores

Las marcas premium tienen acuerdos con diferentes propietarios de estaciones de servicio, pero quien de verdad decide o impone los estándares de calidad no es el dueño, sino la marca premium. Si os fijáis, una gasolinera pequeña low cost casi nunca podrá competir en servicio, apariencia ni tampoco en otros factores como limpieza. El problema con la limpieza no es otro que los depósitos de combustible de la misma estación de servicio y sus respectivos camiones de reparto.

Las estaciones low cost no se guían por estándares de calidad como las premium, y pueden decidir dentro de ciertos márgenes cuándo hacen limpieza y cuándo no, siendo de esta forma fácil que nuestro coche lleve algo de desechos del fondo de estos depósitos en su combustión. No significa que vayamos a romper el motor por un depósito, pero hay que tener claro que si hay desechos en los depósitos de la estación, van a ir a nuestro depósito y finalmente a nuestro motor pese a los filtros que llevemos.

Sacando números

Si de verdad estáis convencidos de que el combustible que echáis en la low cost es bueno, siempre podéis comprobarlo en una prueba de laboratorio. En esta prueba no vais a descubrir la fórmula secreta de Repsol, pero si os pueden decir el nivel de agua que lleva el combustible, posibles contaminantes de este que dañen el motor, y si es muy seco para vuestro sistema de inyección, o al contrario.

Como ya os he comentado, no a todos los motores les sienta igual este tipo de combustibles, pero si podéis hacer la prueba, probad a llenar el depósito en la low cost,  y poner el Trip o contador a 0, y haced la misma prueba en una estación premium. Dependiendo de la calidad, aditivos y cómo le siente a vuestro motor, así será la diferencia de kilómetros. Y quedaréis convencidos. 

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