Las apariencias engañan, pero no siempre

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Como buenos amantes de los coches, sabemos que no todos los talleres y tiendas de repuestos son precisamente de fia.  Lo que sí es cierto es que a veces las apariencias engañan. En este artículo vamos a ver a grandes rasgos las mayores diferencias que podemos encontrar entre talleres y algunos recambistas, que harán que nos decantemos por unos u otros. 

Presencia

Cuando pasamos cerca de un taller, es imposible no fijarse en el cartel que tiene en la entrada, o bien la fachada de este. Los humanos somos así de sencillos, si es una fachada llamativa y con un cartel lo suficiente grande para captar toda nuestra atención, ese será el taller o tienda de recambios donde es bastante probable que terminemos entrando a comprar o arreglar nuestro coche.

Mientras que, por el contrario, si pasamos por una calle llena de pequeños talleres, o bien tiendas de recambio poco llamativas y con un cartel que deje claro a qué se dedican, pasaremos de largo sin siquiera preguntar por precios ni ofertas. 

Cuidado con este factor: algunos talleres y tiendas de recambio no cuidan bien su publicidad, ni su imagen exterior, solo se basan en el boca a boca de los clientes. Es importante una imagen exterior que nos lleve a lo que necesitamos, pero realmente lo más importante es que sean honrados y buenos mecánicos.

Tamaño

El tamaño importa, y sí, en este tipo de negocio también es importante. Cuando vemos un taller pequeño, con uno o dos elevadores como mucho y muy apretado, la primera impresión es algo agobiante, y nosotros no queremos meter nuestro querido coche o moto en un sitio como ese, donde el peligro de rozarse con algo está demasiado presente.

Lo mismo puede pasar con los recambios, si entramos en una pequeña tienda de recambios, donde se superponen las piezas y repuestos, puede generar una sensación de caos y optar por un negocio más desahogado. 

Si bien es cierto lo anterior, podemos caer en el error de elegir mal solo por el tamaño y la primera impresión del negocio. Algunos pequeños talleres son muy buenos talleres, solo que no han tenido la oportunidad de expandirse. Igualmente, algunos negocios de recambios pueden tener precios muy buenos solo que les pasa igual, y por este error podemos pagar mucho por algo que vale más barato solo por la apariencia.

Orden, orden y orden

Para mí, este es el punto de inflexión entre entrar a un taller o negocio, o darme la vuelta.

Las características anteriores pueden ser variables, pero esta última no debería de ser así. Esta última debería ser obligatoria: el taller o la tienda de recambios debe estar limpio y bien organizado. 

Cuando se trata de un taller, no solo es la mala imagen de la suciedad y el desorden, es además el riesgo de perder en todo ese caos alguna pieza de gran importancia para nuestro coche, o bien que entre suciedad en forma de sepiolita o material absorbente en sí dentro de algún componente básico de nuestro motor.

Es cierto, a veces es imposible no manchar alguna herramienta de aceite o de algún otro líquido, o bien en ese momento no se puede dejar todo bien ordenado, pero sí se puede hacer una pausa antes de terminar la jornada de trabajo, y dejar todo bien preparado para la siguiente jornada en la que con suerte entrarán nuevos clientes gracias al orden y limpieza.

En el caso de las tiendas de recambios, lo fundamental es la limpieza y el orden en los repuestos. No debemos dejar que repuestos sucios o ya abiertos en su embalaje se mezclen con otros, ya que cuando el cliente abra ese producto y lo vaya a montar, se dará cuenta de que está en un estado que no es el que esperaba, y ese cliente dejará de ir a ese negocio (si no devuelve la pieza en el acto). Con un poco de orden y limpieza diarios, se conseguirán resultados traducidos en nuevos y satisfechos clientes.

Como recomendación final, no os dejéis guiar por la primera impresión, buscad referencias de ese negocio, y actuad en consecuencia a lo que averigüéis.

Como buenos amantes de los coches, sabemos que no todos los talleres y tiendas de repuestos son precisamente de fia.  Lo que sí es cierto es que a veces las apariencias engañan. En este artículo vamos a ver a grandes rasgos las mayores diferencias que podemos encontrar entre talleres y algunos recambistas, que harán que nos decantemos por unos u otros. 

Presencia

Cuando pasamos cerca de un taller, es imposible no fijarse en el cartel que tiene en la entrada, o bien la fachada de este. Los humanos somos así de sencillos, si es una fachada llamativa y con un cartel lo suficiente grande para captar toda nuestra atención, ese será el taller o tienda de recambios donde es bastante probable que terminemos entrando a comprar o arreglar nuestro coche.

Mientras que, por el contrario, si pasamos por una calle llena de pequeños talleres, o bien tiendas de recambio poco llamativas y con un cartel que deje claro a qué se dedican, pasaremos de largo sin siquiera preguntar por precios ni ofertas. 

Cuidado con este factor: algunos talleres y tiendas de recambio no cuidan bien su publicidad, ni su imagen exterior, solo se basan en el boca a boca de los clientes. Es importante una imagen exterior que nos lleve a lo que necesitamos, pero realmente lo más importante es que sean honrados y buenos mecánicos.

Tamaño

El tamaño importa, y sí, en este tipo de negocio también es importante. Cuando vemos un taller pequeño, con uno o dos elevadores como mucho y muy apretado, la primera impresión es algo agobiante, y nosotros no queremos meter nuestro querido coche o moto en un sitio como ese, donde el peligro de rozarse con algo está demasiado presente.

Lo mismo puede pasar con los recambios, si entramos en una pequeña tienda de recambios, donde se superponen las piezas y repuestos, puede generar una sensación de caos y optar por un negocio más desahogado. 

Si bien es cierto lo anterior, podemos caer en el error de elegir mal solo por el tamaño y la primera impresión del negocio. Algunos pequeños talleres son muy buenos talleres, solo que no han tenido la oportunidad de expandirse. Igualmente, algunos negocios de recambios pueden tener precios muy buenos solo que les pasa igual, y por este error podemos pagar mucho por algo que vale más barato solo por la apariencia.

Orden, orden y orden

Para mí, este es el punto de inflexión entre entrar a un taller o negocio, o darme la vuelta.

Las características anteriores pueden ser variables, pero esta última no debería de ser así. Esta última debería ser obligatoria: el taller o la tienda de recambios debe estar limpio y bien organizado. 

Cuando se trata de un taller, no solo es la mala imagen de la suciedad y el desorden, es además el riesgo de perder en todo ese caos alguna pieza de gran importancia para nuestro coche, o bien que entre suciedad en forma de sepiolita o material absorbente en sí dentro de algún componente básico de nuestro motor.

Es cierto, a veces es imposible no manchar alguna herramienta de aceite o de algún otro líquido, o bien en ese momento no se puede dejar todo bien ordenado, pero sí se puede hacer una pausa antes de terminar la jornada de trabajo, y dejar todo bien preparado para la siguiente jornada en la que con suerte entrarán nuevos clientes gracias al orden y limpieza.

En el caso de las tiendas de recambios, lo fundamental es la limpieza y el orden en los repuestos. No debemos dejar que repuestos sucios o ya abiertos en su embalaje se mezclen con otros, ya que cuando el cliente abra ese producto y lo vaya a montar, se dará cuenta de que está en un estado que no es el que esperaba, y ese cliente dejará de ir a ese negocio (si no devuelve la pieza en el acto). Con un poco de orden y limpieza diarios, se conseguirán resultados traducidos en nuevos y satisfechos clientes.

Como recomendación final, no os dejéis guiar por la primera impresión, buscad referencias de ese negocio, y actuad en consecuencia a lo que averigüéis.

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