Mecánica para dummies: parte II

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Ha pasado algún tiempo desde que hice la primera parte de esta saga de artículos relacionados con la mecánica, por eso esta segunda parte la quiero enfocar más bien a resolver ciertas dudas y problemas que pueden surgir con la estación de verano. Es sorprendente la cantidad de motores que sufren con el buen tiempo español, ya sea por falta de mantenimiento o por malas costumbres adquiridas por el vicio de la conducción.

En este artículo, quiero enseñaros la manera de averiguar y resolver algunos de estos problemas, con el objetivo de que no lleguen a más y se conviertan de un simple problema puntual a una avería de miles de euros, o incluso la muerte prematura de nuestro coche. 

Refrigeración en general

Con el paso del tiempo, la refrigeración de los coches ha ido evolucionando de una manera muy significativa. Hemos pasado de marcar el nivel y la temperatura en una pequeña cápsula en el morro del motor (1930), a una completa información de temperatura y nivel de refrigerante. Es raro escuchar coches de esta década que padezcan problemas serios de sobrecalentamiento. Sin embargo y dado que la edad media del parque español supera ampliamente la media europea, es bastante posible encontrar coches tirados en puertos por temas de esta índole. La pregunta es, ¿cómo evitar estos problemas?, y si surgen, ¿qué debo hacer?

Hay dos partes importantes en el circuito de refrigeración que casi siempre conoce todo el mundo. Hablamos del radiador y de la bomba del agua. El primero es el encargado de mantener el refrigerante frío para refrigerar el motor, y el segundo se encarga de transportar este a través del circuito. Siempre y cuando tengamos el radiador limpio y sin fisuras, y la bomba cambiada si es el caso, o bien revisada, no habrá problemas. Pero hay otros elementos que también tienen que revisarse, como son el vaso de expansión y el termostato.

filtro

El tema es que son piezas baratas por lo general, pero si se rompen o están mal, pueden causar averías. El termostato se encarga de abrir el flujo de refrigerante una vez el motor se ha calentado. Es sencillo, este elemento entra en la palma de la mano, si se queda cerrado, el motor no recibirá el refrigerante frío del radiador, con lo que el motor se sobrecalentará y podremos dañar la culata seriamente. Si se queda abierto, lo notaréis en invierno, ya que el motor no calentará debidamente o tardará demasiado en hacerlo.

Lo mismo pasa con el vaso de expansión. Este elemento es de plástico y contiene el refrigerante extra del circuito además de mostrarte el nivel de este. El tema está en que soporta la presión del refrigerante caliente con solo un tapón, que no hay que abrir de golpe en caliente. Si este depósito está picado, o el tapón no cierra, el refrigerante se irá por ahí, y voilà, sobrecalentamiento.

La solución es fácil.

Al igual que cualquier pieza, tiene su vida útil, y ante cualquier síntoma de daño hay que sustituir para evitar averías.

Salud para los ocupantes

Es muy peligroso circular con sueño, pero un enemigo que va de la mano de este es el calor. La única arma para defendernos es el aire acondicionado de nuestro coche, ya que las ventanas solo hacen circular el aire caliente y espabilarse un poco. El aire acondicionado debe estar bien mantenido, es decir, la carga bien hecha, el circuito sin fugas y, una cosa muy importante que no es caro pero se suele olvidar, el filtro antipolen o filtro del habitáculo.

Este elemento es el que evita la entrada de partículas extrañas en nuestro habitáculo. Pero, se puede convertir en un enemigo si está obstruido, ya que por mucho que enfriemos el aire, si no circula correctamente no nos llegará y forzaremos inútilmente el sistema. Este elemento hay que mantenerlo al día, si analizamos lo que vale, con lo que puede llegar a suponer en nuestro sistema de climatización, nos daremos cuenta de que merece la pena con creces prestarle atención a los cambios e impedir que se atore de suciedad.

En resumen, el verano en España es duro, largo y a veces se le exige demasiado a nuestros coches. Mi consejo es que no escatiméis en medios, y deis un buen repaso a ambos sistemas antes de embarcarnos en algún viaje, ya que puede ser un buen viaje, o un buen viaje al taller.

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