Muscle car en Europa, ¿extinción a la vista?

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Seguramente esta es una pregunta que a muchos españoles y europeos en general nos ha pasado por la mente en más de una ocasión. ¿Por qué no podemos disfrutar de muscle cars en el viejo continente? ¿A qué se debe la escasez de este tipo de vehículos en nuestras carreteras? 

Antes de nada, hay que saber que un muscle car es un coche de tamaño intermedio, no es un biplaza, normalmente es un cuatro plazas configurado en un dos más dos, lo que viene siendo dos butacas delanteras y dos butacas traseras. 

Además, debe tener como otro atributo principal un motor V8 de elevada cilindrada. Estos motores V8 normalmente no son demasiado potentes en lo que se refiere a caballos de potencia/litro, pero en cuestión de par motor sí que podemos ver que van sobrados, para mejorar la aceleración y recuperaciones. 

Finalmente deben de tener un precio relativamente asequible, no son coches de lujo, son coches con ciertas prestaciones y un aspecto musculoso, pero enfocados a un público joven de escasos recursos económicos, pero con un gran afán por diferenciarse de los demás. 

Estos tres factores son decisivos en cuestión de considerarse o no un muscle car. Incluso dentro de los muscle cars, podemos encontrar de diferentes tamaños, como Fullsize Muscle Cars (grande), Intermediate Muscle Car (intermedio), Specialty Muscle Car (especiales) y por último los Pony Cars.

Intentos europeos

Algunas marcas como Ford, en su división europea, decidieron que se podía intentar hacer un Mustang al estilo europeo. El resultado fue el Ford Capri, con un increíble motor 2.8 V6, y un precio muy cercano a las berlinas de lujo de la época.

Un cóctel tan amargo que solo se traduce en las pocas unidades que quedan en circulación. 

No solo Ford lo ha intentado, sino que en el mercado de ocasión también podemos ver como algunos avispados o iluminados decidieron que era buena idea importar Chevrolet Camaro V6 de 1999 o Pontiac Firebird de un parecido muy significativo, e intentar venderlos a un público que había crecido viendo estos coches en series y películas llegadas del otro lado del charco.

La realidad europea

La triste realidad es que en Europa realmente nunca ha cuajado del todo, y puede ser que nunca lo haga. Este tipo de coche no es precisamente barato de mantener en nuestras carreteras, no solo por consumos, sino por impuestos y demás desincentivos que le quitan a uno las ganas de nadar en el mercado de ocasión soñando con conducir una de estas máquinas. 

Como curiosidad, si hacemos una simulación de diseño de un Ford Mustang de este año con igualdad de extras, es decir, motor V8, pintura personalizada etc, la diferencia de precio de los Estados Unidos a Europa, es de más de 10000€. 38000€ en Estados Unidos frente a los 50000€ de Europa.

Y, con todo el respeto a esta mítica marca, sigue siendo un Ford

Con 50000€ puedes pensar en muchos modelos con prestaciones muy similares y acabados muy por encima, aunque no tenga la historia que aporta un Ford.

El muscle car europeo

Por supuesto, nadie puede pensar que un Audi A5 o BMW serie 3 pueda ser un muscle car

No lo es. 

Pero hay que tener en cuenta que a veces algo parecido puede ser incluso mejor que lo que buscamos. Vamos a imaginar tres coches europeos, un BMW 335d, un Audi A5 3.0 Tdi, y finalmente un Mercedes E 350 diésel coupé. Estos tres candidatos se pueden conseguir por un poco más de 50000€, lo que valdría el Ford Mustang V8, y los tres nos ofrecen cantidades ingentes de par motor de escasas revoluciones, siendo además la misma configuración , 4 plazas como norma general.

La diferencia mecánica con respecto al candidato de Ford es básicamente la motorización gasolina y dos segundos de media en el 0-100. En contrapartida, encontramos unos consumos homologados de risa si los comparamos con los del americano. Un punto a favor del Mustang es el precio del mantenimiento y de sus piezas, pero también habría que preguntarse si es capaz de llegar al medio millón de kilómetros como los candidatos europeos. 

La cuestión es si realmente merece la pena desembolsar esta cantidad por un auténtico muscle car, o quizás sea mejor decantarnos por algo parecido hecho en Europa.

Calidad o Excentricidad

En mi opinión, si queréis calidad y eficiencia, lo mejor es elegir alguno de los tres candidatos europeos (no necesariamente esos modelos, hay muchos más), pero si lo que buscáis es llamar la atención y sentir el poder de un motor V8, no lo dudéis, un muscle car es lo que estáis buscando.

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