Problemas de circulación del siglo XXI: parte 1

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A veces, una mañana en hora punta puede ser un espejo de los problemas que nos rodean al conducir: coches amontonados en el carril izquierdo, motos zigzagueando por el arcén y transporte pesado estancado en el carril derecho, sin posibilidad alguna de avanzar en este sindiós. Llevo en la carretera (legalmente) desde 2008, de modo que hace ya catorce años que soy testigo de los comportamientos, situaciones y eventos que ocurren en la carretera a diario. Es por esto que en este artículo de hoy quiero plasmar mis impresiones de la vida diaria en la carretera, de sus problemas, del rumbo que está cogiendo la circulación a día de hoy, y cómo no, de posibles soluciones.

La jungla del asfalto

Te levantas por la mañana, te haces un café, desayunas viendo unas noticias casi postapocalípticas y acto seguido te subes a tu querido coche, y te lanzas a la aventura de circular en hora punta. Cuando se decide aventurarse en la circunvalación de cualquier ciudad mediana (como es mi caso), se sabe de antemano que te vas a comer una retención. Tres o cuatro carriles se ocupan con una facilidad pasmosa, y aquí es donde empiezan los problemas.

La gente se desespera por avanzar por el carril izquierdo, las motos se cuelan por huecos inverosímiles, y a todo este cóctel mañanero le añadimos la distracción del dichoso móvil y las mil pantallas que trae nuestro vehículo. Así, nadie se sorprende de que, de treinta días que tiene el mes, unos siete haya alcances entre coches y vehículos pesados, con además algún atropello de motoristas imprudentes, o conductores de turismos que han sido arrollados. 

Principales problemas

La foto que podéis ver se corresponde un guardia municipal dirigiendo el tráfico en 1973 en San Sebastián, y a su vez, recogiendo la buena voluntad del ciudadano en forma de aguinaldo.

Ahora bien, imaginad esa misma situación en este año. Para mí está claro: regalos pocos, un guardia muerto, y alguien con el móvil en la mano, atónito porque ni siquiera sabe lo que ha hecho. Pero seamos algo más optimistas, veamos cómo podríamos solucionar algunos de estos problemas. Sin atropellar a nadie, a ser posible.

Móvil: ese whatsapp puede esperar

Es ya casi inseparable de la persona, y en no pocos coches se ha convertido en una herramienta para el trabajo (a modo de manos libres y mapa) y el ocio (música, vídeos…). En 2021, se registraron en España 921 accidentes en los que fallecieron 1.004 personas a causa de un uso indebido del teléfono móvil. La multa por usar el teléfono móvil es de 6 puntos y 200€. Es un precio muy reducido por la vida de alguien que cruza un paso de peatones, o por una familia que es embestida por un camión porque el conductor iba embobado con su móvil. 

Personalmente, aunque ninguna pena podrá jamás igualar la pérdida de una vida, pienso que con una retirada de 1 mes de carnet y 500€ estaría algo mejor, además de trabajos sociales, ayudando a los damnificados en este tipo de accidente. Esto podría causar una asimilación más profunda del daño que podemos causar al conducir usando el móvil.

Alcohol: la última te puede salir cara

El gran protagonista en fiestas, invitado frecuente en comidas, pero gran enemigo de la conducción. Cuando ingerimos alcohol en grandes cantidades (cogerse una buena borrachera, vamos), modificamos nuestro comportamiento al volante, pues el conductor ve alteradas sus conductas de agresividad, temeridad y somnolencia. Desde el 1 de enero de 2006, en España se hizo obligatorio el uso del tacógrafo digital. Un aparato que sirve a grandes rasgos para controlar los tiempos de conducción de los conductores profesionales, y así evitar graves accidentes por cansancio excesivo o velocidad inadecuada. 

Aplicando esta idea al conjunto de la sociedad, si cada conductor tuviera su tarjeta personal y ese tacógrafo registrara mediante algún sensor el nivel de alcohol, se podría impedir que el coche arranque si da positivo, y además registraría la velocidad en caso de accidente o imprudencia. Este aparato podría garantizar 0 alcohol al volante, y facilitar las labores de investigación a la autoridad competente. De hecho, ya se están tramitando leyes para evitar que cierto tipo de vehículos arranquen si no se pasa un test de alcohol, lo que comúnmente se conoce como “alcoholímetro antiarranque”.

Movilidad 0 emisiones…con comisiones

Es muy divertido ver las propuestas de movilidad de la DGT que intentan hacer convivir al usuario de vehículos de motor con pequeños vehículos como patinetes, bicicletas eléctricas, y demás. Pero lo más gracioso es este pequeño esquema de requisitos según el tipo de vehículo:

ImpuestosMedidas de seguridadITV
Turismo ligeroSí, muchosCinturón, ABS, ESP, detección de peatones…
Patinete eléctricoNingunoPocas, con un casco ya está bienNo

Para mí, los vehículos de estas características, incluidos ciclistas, deberían cumplir los mismos requisitos que cualquier otro usuario de la vía pública, es decir, pagar impuestos por circular por donde todo el mundo, pasar revisiones de sus vehículos, y estar en el punto de mira de las autoridades. Estar en igualdad de condiciones.

Un patinete eléctrico contra un carro de bebé es igual de peligroso que un camión contra un turismo.

Menos radar y más asfaltar

Pese a que algunos lectores desearían hacerme vudú por lo anteriormente escrito, seguramente en poco tiempo agradecerían que esos mismos impuestos se dedicasen a asfaltar vías y poner carriles adicionales para estos vehículos. Sobre todo por la seguridad añadida de tener carreteras en buen estado, en lugar del exceso actual de señalización, badenes u obstáculos dañinos para todos, por no hablar de los radares puestos con fines únicamente recaudatorios.

En definitiva, con este artículo solo quiero llamar un poco la atención sobre el caótico y peligroso futuro que nos espera a los conductores si seguimos por esta senda

Os leo en los comentarios.

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