Purasangre españoles

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Aprovechando el día de la Hispanidad, en este artículo vamos a hablar de la forma en que nuestro país ha aderezado con deportividad algunos de sus modelos más míticos. Vehículos que propulsaron la industria española junto al ciudadano medio español, y le dieron la oportunidad de sentir cómo un toque de los artesanos españoles y nuestra marca, eran capaces de convertir algunas berlinas y coches utilitarios en auténticas bellezas de nuestras carreteras.

Casi todos los países con cierta historia automovilística tienen su propio parque móvil histórico, y lo lucen con orgullo junto con los colores de sus banderas. Francia, por ejemplo, posee tres marcas con modelos muy míticos como los Renault 5 que quieren electrificar a día de hoy.

Alemania posee los clásicos e indestructibles 190 y 300 de Mercedes, y Gran Bretaña tiene sus pequeños y llamativos Triumph y Mini. España no es menos, cierto es que nuestro parque móvil de clásicos es muy diverso, y que realmente son casi todo modelos italianos cogidos por Seat y hechos bajo el nombre de Seat.

La deportividad corre por la sangre española, siempre hemos estado ligados al volante y manillar de coches y motos, algunos de los mejores pilotos del mundo han salido de este gran país, y seguirán haciéndolo. Cierto es que nuestra industria automovilística es básicamente una marca. Pero vamos a echar un ojo a algunas joyas que dieron las mentes españolas, modificando vehículos del día a día, sin más tecnología que la que había en nuestra atrasada economía en los 60 y 70. 

Seat 124 (1430) Ddauto

Este coche era una berlina estilosa, con un frontal compuesto de 4 faros cuadrados y unas rejillas para la refrigeración del radiador. Teniendo en cuenta la escasez de modelos parecidos, este Seat producido en España y derivado de su homólogo italiano el Fiat 124, fue un trampolín para la clase media española que necesitaba algo más que un Seat 600.

El caso es que Ddauto era una empresa madrileña que decidió meter mano a este modelo, que ya de por sí era lo más alto de su carrocería. Por un poco más de 82000 pesetas de la década de los 70, podías encargar esta variante deportiva del 1430 y disfrutar de sus nada despreciables 135cv de potencia. Estéticamente, su espectacular spoiler delantero en consonancia con sus vinilos laterales, hacen de esta carrocería una delicia para la vista de cualquier amante de los clásicos.

Seat Sport “Bocanegra”

Si pensamos en el nombre de este coche, su apodo, no podemos evitar pensar en algo desagradable relacionado con una mala higiene dental. Sin embargo, este Seat se podría autoproclamar el primer Seat de verdad, después de la ruptura con Fiat y antes del feliz compromiso con el grupo Volkswagen, que tantos productos han dado a nuestro mercado. 

Este pequeño compacto de dos puertas era la respuesta de la marca española a quien quería algo diferente de las berlinas que circulaban en su día por las carreteras españolas.

Íntegramente desarrollado por Seat, este modelo podía montar diferentes motores ya bastante exprimidos, con hasta los 77 caballos de potencia, pero con una configuración de motor delantero transversal y tracción trasera.

Seat Ronda Crono 2000

La siguiente fase del Seat/Fiat Ritmo fue el Seat Ronda, otro utilitario de tracción delantera y motor transversal, que daba coletazos en la situación de divorcio de Seat y Fiat. El Ronda utilizaba las mismas motorizaciones que su hermano italiano, pero con una gran diferencia. Mientras que las unidades altas de gama de Fiat eran puestas a punto por Abarth, Seat tenía una aventura con una filial de Porsche para poner a punto el Ronda Crono 2000.

En aquellos entonces, un coche de tamaño compacto capaz de acelerar dignamente, e incluso sobrepasar la barrera de los 180 km/h, era obra de Volkswagen, pero Seat y Fiat podían asomar el morro por el retrovisor del alemán sin llegar a adelantar pero sin perderlo.

Espíritu deportivo

Los españoles llevamos gasolina en la sangre, neumáticos en los pies y un motor en el corazón. Nos mueve la deportividad al volante, y en el futuro no solo contaremos con Cupra, sino que estoy seguro que más marcas se atreverán a volver a personalizar Seat, para el disfrute del español medio.

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